Microrrelato pequeño y, en consecuencia, redundante II

Era un tipo absolutamente normal. Absolutamente normal en cualquiera de las facetas de su vida; sus gustos eran absolutamente normales, su forma de vestir era absolutamente normal. Sus pensamientos, sus acciones, su relación con los demás. Todo era absolutamente normal. Tan absolutamente normal era que, cuando fue consciente de que podía predecir y satisfacer los gustos, los pensamientos, y las acciones de quienes, como él, eran absolutamente normales, se convirtió en alguien especial.

 

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Una respuesta

  1. Yo creo que normal lo que se dice normal no eres para nada, eres una persona sencilla y encantador, lo que se podría decir una persona nada normal, estas fuera de catálogo ¡ lo mejor que le puede pasar a un padre!
    ¡¡¡Adelante campeón!!!

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